
El niño negro de la foto forma parte de los 150.000 niños de Niger, que van morir de hambre o de enfermedades de la pobreza en los próximos días, según la ONU y organizaciones humanitarias. Junto con otros millones de niños que -estadísticamente- mueren todos los días por enfermedades del hambre en Asia, Africa y América Latina, son las víctimas silenciosas del genocidio económico de los bancos y transnacionales capitalistas, europeas o estadounidenses, que depredan el planeta.
Las fotos de estos niños nunca aparecerán en la pantallas de la CNN, o en campañas solidarias masivas para conseguir un culpable de sus asesinatos por hambre.
Por ellos ninguna cadena televisiva, radial o escrita, ningún gobierno, ninguna “opinión pública”, derrama lágrimas o expresa “dolor mundial” como con las víctimas del Katrina en el Imperio norteamericano.

Su fotos nunca van a aparecer en The New York Times o The Washington Post para hacer campaña contra Bush, ni conmoverán la “sensibilidad” de los alienados mentales que hoy descubren a los “pobres” del Imperio a través de la manipulación mediática.
De acuerdo a informes presentados por organizaciones humanitarias ante la ONU, cada siete segundos muere de hambre un niño menor de diez años, y cada 4 minutos alguien pierde la vista por falta de vitamina “A”.
Según otro documento presentado por la ONU en el Día Mundial de la Alimentación, en octubre del 2003, 840 millones de personas en todo el mundo carecen de alimentos básicos, y más de seis millones de niños menores de cinco años morirían en un mes (octubre de 2003) de inanición.
Sobre una población mundial de 4.500 millones de habitantes, sólo 1.700 millones de personas conforman la categoría global de la “clase consumidora”, en tanto que 2.800 millones de pobres sobreviven con menos de dos dólares al día.
Sólo un 12 por ciento de la población que vive en Norteamérica y Europa occidental consume-según el informe de la ONU- el 60% de los alimentos producidos, mientras que los que viven en el sudeste asiático o en África al sur del Sahara sólo consumen un 3,2 por ciento de los mismos. Lee más »










